El hombre que lloró para siempre

¡Aullad! ¡Aullad! ¡Aullad! ¡Aullad! ¡Oh, sois hombre de piedra! W. Shakespeare- El Rey Lear Obsesivo como soy, que prefiero leer varias veces lo que me gusta y ninguna lo que no, una tarde de noviembre en la que, lamentablemente para este relato, no llovía y por tanto no corrían nostálgicas gotas de agua sobre losSigue leyendo “El hombre que lloró para siempre”

La libertad

Foto de Helena Lopes en Pexels Será la garra suave. La lluvia con sus crines y sus colas. Miguel Hernández Fue así: Cuando uno lleva tantos años presintiendo que una historia que vivía agazapada en su memoria regresará de pronto, porque la lleva consigo desde siempre, encaramada en esa zona gris donde se mezclan losSigue leyendo “La libertad”