KIPAU O EL PERRO MÁS AFORTUNADO DEL MUNDO

Para Levis Evangelos, amigo inolvidable. Un sábado de madrugada embarqué en el puerto de Buenos Aires como tripulante del M/S Skogaland: bandera sueca, doce mil toneladas, carga general. Yo nunca había navegado y de barcos solo sabía que flotaban y que circulaban por encima del agua, a diferencia de otros medios de transporte.

EL SILENCIO

Me fui, como quien se desangra. Ricardo Güiraldes No fuimos tan amigos. Estábamos en el mismo negocio, en el comercio de materiales y maquinarias para la soladura de metales, y él, Justo Rico y Trelles, era un simpático jefe de ventas de una multinacional del ramo. Nos saludábamos cuando yo iba a comprar alguno deSigue leyendo “EL SILENCIO”