LOS FANTASMAS DE LAS ÓPERAS

Mi mujer y yo somos dos desertores de la ópera: ya no vamos al Liceu ni a ningún otro teatro a disfrutar de esa música que amamos. Los modernos “fantasmas” de la ópera han podido “contra” nosotros. Con su mal gusto, su desmedido e inconmensurable ego, su creciente e incomprensible poder en el mundo deSigue leyendo “LOS FANTASMAS DE LAS ÓPERAS”