EL SILENCIO

Me fui, como quien se desangra. Ricardo Güiraldes No fuimos tan amigos. Estábamos en el mismo negocio, en el comercio de materiales y maquinarias para la soladura de metales, y él, Justo Rico y Trelles, era un simpático jefe de ventas de una multinacional del ramo. Nos saludábamos cuando yo iba a comprar alguno deSigue leyendo “EL SILENCIO”